Citas, Tarot Literario

Arcano XIII

-Permítame, permítame, ingeniero, que le diga, e insisto sobre este punto, que la única manera sana y noble, es más, la única manera religiosa de considerar una muerte consiste en encontrarla y en entenderla como una parte, como un complemento, como una condición sagrada de la vida y no (lo que sería lo contrario de la salud, la nobleza, la razón y el sentimiento religioso) en separarla de ella, en hacerla un argumento contra ello. Los antiguos decoraban sus sarcófagos con símbolos de la vida y la fecundidad, incluso con símbolos obscenos. En la religión antigua, lo sagrado se confundía con frecuencia con lo obsceno. Aquellos hombres sabían honrar a la muerte. Mire, la muerte es digna de respeto, como la cuna de la vida, como el seno de la renovación. Pero opuesta a ésta y separada de ella se convierte en un fantasma, en una máscara o en una cosa peor todavía, pues la muerte entendida como una potencia espiritual independiente es depravada; su atractivo perverso es indudablemente muy fuerte, y sería sin duda el más espantoso extravío del espíritu humano querer simpatizar con ella.

La Montaña MágicaThomas Mann

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Citas, Poesía

Kavanah para despertar

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‘En estos calmos, quietos momentos

No estoy dormida

y tampoco aún despierta.

En el umbral del día y la noche,

con la mezcla de oscuridad y luz,

mi cuerpo regresa una vez más a la vida.

Yo renazco, cada día,

desde el útero de tu compasión.

Puedan todas mis acciones

ser dignas de la fe que has puesto en mi.

Agradecida, saludo a la aurora.’

Andrew Shaw

Citas, Diosas, Poesía

Némesis

Gheorghe Tattarescu
Gheorghe Tattarescu

Némesis, alado equilibrio de la vida,

Diosa de oscuros ojos, hija de la Justicia,

tú que dominas la vana arrogancia de los mortales con inquebrantable brida

y condenando la dañina vanidad, la negra envidia eliminas.

Bajo tu sempiterna rueda intangible

vira la fortuna de los hombres.

Sigilosa acechas y la insolencia vences;

con tu vara siempre mides nuestras horas

y ceñuda vigilas nuestros pensamientos,

sosteniendo en tu mano la balanza.

¡Apiádate de nosotros, dichosa, alada Némesis,

justo equilibrio de la vida!

¡Alabada diosa Némesis inmortal,

vehemente victoria de alas extendidas, infalible,

tú que nos muestras el alto pedestal de la Justicia;

tú que quebrantas la soberbia humana

y a los hombres arrojas al Tártaro!

Mesomedes de Creta